Si tu supieras que tu mirada azul es el agua que lava mis iras y me calma, que en ese reflejo donde habitan todos los unicornios del mismo color es el páramo de paz donde reposa el alboroto de mi vida. Si tu supieras por un momento el sosiego que me das. Incluso me atrevo entonces a aceptar un " no puede ser", un jamás caminando en las aguas en los mares inagotables de la duda, aceptar cualquier cosa por la paz que tu mirada me provoca. Empiezo a amarte y no me importa que no haya un principio ni un final. Marga Escuder Gea
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