Podría quedar La Tierra expuesta a la ira de esos dioses guardianes de nuestros desatinos, quedaría huérfano el Planeta y abandonado a su suerte. No seré yo quien corte los hilos que te mueven ahora, no te desligaré de tu cordón unido hoy a una placenta, ha de ser tu decisión. Una elección libre y resuelta. La respuesta a tu propia pregunta. Yo ya respondí la mía, y tras el limpio corte de mis propias ataduras, ya libre, aquí estoy.
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